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MES DE MARZO-ABRIL DEL AÑO CERO, POCOS DIAS ANTES DE LA CRUCIFIXIÓN DE JESÚS. El Maestro, como siempre, sufría las provocaciones de los Escribas y de los Fariseos con el fin de que El les contradijera.

Importante análisis en una conferencia del Estigmatizado Giorgio Bongiovanni, en 2008 en MOLA DI BARI (Italia) que nos habla de un  episodio del evangelio de Mateo:

Giorgio (Estigmatizado Giorgio Bongiovanni) cita un capítulo del evangelio de Mateo, porque antes de llegar, durante la sangración de los estigmas, Jesús le había pedido que explicase este episodio en concreto, cambiando así todo el guión que habíamos preparado.

SE REFIERE AL MES DE MARZO-ABRIL DEL AÑO CERO, POCOS DÍAS ANTES DE SU CRUCIFIXIÓN. El Maestro, como siempre, sufría las provocaciones de los escribas y de los fariseos con el fin de que El les contradijera. Giorgio invita a todos a leerlo con atención y lo explica ya que muy pocas personas han analizado. La narración nos lleva a hace dos mil años, cuando Cristo estaba predicando y se presentan entre el gentío los escribas y los fariseos que empiezan a provocarle, haciendo enfadar al Maestro que habla contra sus provocadores, los jefes de las religiones de ese periodo y les señala de cara a la multitud como símbolos que no hay que imitar por la incoherencia que tienen respecto de lo que predican, sino que tienen que respetar  solo los mandamientos de Moisés y las sagradas Escrituras. Después de aclarar esto a la multitud, Jesús dice a las cabezas de las religiones:

“¡Ay de vosotros, escribas y fariseos que coláis el mosquito pero tragáis el camello, es decir que os preocupais de las cosas exteriores y no de las cosas importantes. En esta crónica citaré directamente los versículos a los que Giorgio ha aludido: “Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas, porque entregáis el diezmo de la menta, del eneldo y del comino; pero habéis omitido lo más importante de la ley, a saber, el juicio, la misericordia y la fe. Era necesario hacer estas cosas sin omitir aquellas” (Mateo 23-23). ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque sois semejantes a sepulcros blanqueados que, a la verdad, se muestran hermosos por fuera; pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda impureza. Así también vosotros, a la verdad, por fuera os Mostráis justos a los hombres; pero por dentro Estáis llenos de hipocresía e iniquidad ».(Mateo 23-27). “¡Más bien, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Ellos ensanchan sus filacterias y alargan los flecos de sus mantos. Aman los primeros asientos en los banquetes y las primeras sillas en las sinagogas, las salutaciones en las plazas y el ser llamados por los hombres: Rabí, Rabí. Pero vosotros, no seáis llamados Rabí; porque uno solo es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis a nadie vuestro Padre en la tierra, porque vuestro Padre que está en los cielos es uno solo». (Mateo 23, 5-9).

 

Después de decir esto los representantes de las Iglesias no tienen el valor de contestar, se quedan mudos y avergonzados y se esconden de la gente. Entonces el Maestro se retira a meditar al monte de los Olivos y sus dilectos apóstoles van detrás de El preocupados porque Jesús empieza a anunciar profecías: De este templo no quedará piedra sobre piedra…; Jerusalén será abandonada…; no me vereis hasta cuando no digáis Bendito el que viene en nombre del Señor…” A este punto los discípulos se preguntan cuándo sucederán estas cosas y cual será el signo de Su Venida. El Señor, que no escondía nada a los Apóstoles y que sabía que las revelaciones se transmitirían en el Evangelio hasta nuestros días, empieza a enumerar los signos que acaecerían antes de su venida: guerras y rumor de guerras, terremotos en varios lugares, hambre, pestilencias, las naciones de la Tierra se pondrán las unas contra las otras, la tierra empezará a temblar, Jerusalén rodeada de ejércitos, una guerra se desencadenará en todo el mundo, los niños tendrán visiones (Lourdes, Fátima, La Salette…), signos en el cielo y en la tierra, estrellas caerán del cielo (por estrellas Giorgio quiere decir globos de luces pilotados por hermanos que vienen en nombre de Dios para vigilar la situación del hombre y del planeta), aparecerán signos celestes (las lagrimaciones de sangre, los estigmas, los mensajes de la Virgen, las apariciones de Cristo, círculos en el trigo), se darán desequilibrios en el planeta, desórdenes, contaminación ambiental, crisis social, divisiones: el hermano que mata al hermano (hebreos y musulmanes en Palestina son hermanos porque su padre es Abraham pero lamentablemente alimentan el odio y la división por poder y por su religión), el padre que mata al hijo, etc … Jesucristo, en ese huerto de los Olivos explica todos los signos que cotidianamente vemos en todo el mundo.

PORDENONE – 25 DE FEBRERO DE 2017

Giorgio: ¡El aspecto más importante de nuestra misión es anunciar la Segunda Venida de Cristo! Hoy, durante la sangración, recibí un mensaje según el cual os tenía que explicar, en un lenguaje actual, el Capítulo 24 del Evangelio de Mateo, seré sintético, luego me podréis hacer preguntas al respecto. No podéis poner en duda lo que está escrito porque es Jesús, inspirado por Dios, por lo tanto el mismo Dios, quien está hablando, al máximo me podéis pedir mayores explicaciones.

Capítulo 24: “Cuando salió Jesús del templo, y se iba, se le acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. Mas respondiendo Él, les dijo: ¿Veis todo esto? En verdad os digo: no quedará aquí piedra sobre piedra que no sea derribada. Y estando Él sentado en el monte de los Olivos, se le acercaron los discípulos en privado, diciendo: Dinos, ¿cuándo sucederá esto, y cuál será la señal de tu venida y de la consumación de este siglo?”

¡Cuando Jesús afirma que no quedará piedra sobre piedra se refiere a Jerusalén que será destruida por una explosión nuclear o, si el Cielo lo llegara a evitar, será arrasada por un terremoto de 8 grados de la escala de Richter!

“Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo: ‘Yo soy el Cristo, y engañarán a muchos’.”

Jesús se refiere a los falsos profetas y al fracaso de la Iglesia católica que traicionó a Cristo, no solo a los charlatanes o a esos personajes que engañan y que creen tener visiones. Él habla de todos aquellos Príncipes, Cardenales, Papas y líderes de la Iglesia católica que, a lo largo de dos mil años, han utilizado el poder temporal de la misma. Sin embargo, en este contexto, hay que distinguir el poder temporal del espiritual. A este último lo encontramos en San Francisco, en los Santos, en los curas misioneros, en el Padre Pio y en todos aquellos, conocidos o no, que trabajan en silencio en la Iglesia espiritual. Cuando Cristo habla de falsos profetas no se refiere a estos últimos. Tampoco tenemos que buscar a los falsos profetas en las demás religiones, como el Islam, etc., etc., no somos nosotros quienes las tienen que juzgar. El Islam no viene en nombre de Cristo, tampoco Buda. Nosotros ni siquiera podemos juzgar a las disciplinas de las religiones orientales, al máximo podemos venerarlas. Cuando Jesús dijo que teníamos que tener cuidado porque muchos vendrían en ¡Su nombre se refería a quienes llevan una cruz colgada, a la Iglesia católica que ha fornicado, asesinado, estuprado, violado y fomentado guerras! No tenemos que tener cuidado con los videntes, con los misioneros, con los pastorcillos que ven a la Virgen: ¡yo mismo soy un hombre simple! Hay que tener cuidado con los que engañan y dicen: “¡En nombre de Cristo, te mato! ¡En nombre de Cristo, dame todo tu dinero! Yo represento a Cristo y te digo…” ¡Estos son falsos profetas!

“… Mirad que nadie os engañe. Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo: ‘Yo soy el Cristo’, y engañarán a muchos”… ¡Mil millones de personas!

“Y habréis de oír de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado! No os alarméis, porque es necesario que todo esto suceda; pero todavía no es el fin”… Veremos guerras, a partir de este año y en los años por venir, muerte y destrucción, incluso entre nosotros. Tendremos miedo, entraremos en pánico.

“¡Cuidado! No os alarméis, porque es necesario que todo esto suceda”. ¡Entonces no me pidáis que ruegue en contra de las guerras! ¿Qué puedo evitar con mis oraciones si Jesús ha dicho que es necesario que todo esto ocurra? ¡Si yo rezara para que no ocurra todo lo que tiene que ocurrir os estaría engañando! Significaría que no estoy cumpliendo con la Voluntad de Cristo. ¿Se que es difícil de comprender pero tengo que interpretar el Evangelio, de lo contrario cómo haríais? Puede ser que esté llegando el momento en el que me tenga que ir al Cielo y por lo tanto os tengo que explicar todo.

“… Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y en diferentes lugares habrá hambre y terremotos”. Y bien, esto aún no ha ocurrido. Habrá guerras civiles, regionales, quizás hasta incluso aquí en Italia, quiere decir que seremos atacados. La crisis de Medio Oriente llegará hasta aquí y habrá guerras convencionales en las que morirán muchas personas. Habrá epidemias, virus resistentes a todo fármaco, que matarán a millones de personas, carestía en varios lugares… Luego el Señor dijo algo escalofriante:

“… Pero todo esto es sólo el comienzo de dolores. Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre…” Quiere decir que cuando me pedís que ruegue para que podáis recibir la providencia me estáis obligando a decir: “¡Señor, perdona a ese hermano! No ha comprendido, no porque no Te ama, sino porque no ha comprendido que nosotros tenemos que morir por Ti y ser perseguidos, volvernos pobres, miserables, quizás hasta inclusive arrestados y asesinados. ¡Ya que, Señor, esto es lo que quieres de nosotros! Perdona a mi hermano, yo finjo rezarte para que él reciba la providencia y la salud aunque en el Evangelio Tú digas que nos entregarán a tribulación y nos matarán”. No tenéis que creer que el hecho de ser asesinados tenga que ver únicamente con la muerte física, que sin embargo es una liberación. Matar significa además la muerte civil, ser aislados, aquella a la que Jesús define como la peor, una voz que grita en el desierto hoy está aquí con vosotros. Nosotros estamos solos, las personas no siguen nuestra causa, a pesar de que lean nuestros artículos, de lo contrario ya habríamos derrotado a la mafia y superado todas las tribulaciones. Jesús habló hace 2000 años, hoy tengo que explicaros qué es lo que significan Sus palabras. ¡Esta verdad infunde terror, yo también tengo una familia, pero Cristo quiere que nos ocurra todo esto!

“… Muchos tropezarán entonces y caerán, y se traicionarán unos a otros, y unos a otros se odiarán”… ¡Nosotros tenemos que hacerlo! Mahoma dijo que Cristo es un profeta, el Papa afirmó que Cristo es el hijo de Dios. ¡Israel cree que Dios nos ha creado a todos y que es el Dios de todos, incluso el nuestro, pero se matan unos a otros!

“… Y se levantarán muchos falsos profetas, y a muchos engañarán. Y debido al aumento de la iniquidad, el amor de muchos se enfriará”… Nosotros hemos sido engañados por muchos falsos profetas: la bomba atómica, los Presidentes, la política, el dinero.

“… Pero el que persevere hasta el fin, ése será salvo”… Eso significa que nosotros tenemos que sufrir todo eso y ahora os lo he explicado y si perseveramos hasta el final nos salvaremos. Si en cambio no nos pasa nada, porque de hecho hasta ahora no ha ocurrido nada, no nos salvaremos. Las voces que gritan en el desierto tendrán la salvación, así como todos aquellos que sean perseguidos, aislados, arrestados, encarcelados, asesinados y despojados de todo. Si Jesús viniera hoy y nos encontrara con un mínimo de bienestar no nos salvaremos, ya que no entramos en esa categoría de personas a las que Él les decía: “os ocurrirá todo esto por causa de mi nombre”.

Y si alguien me dijera: “-Yo no me habría negado si hubiera sido perseguido, aislado, etc, por su causa…”, le respondería: “-¡Pero ni siquiera te has ofrecido!”. Si Jesús no me hubiera llamado para ser un estigmatizado, habría ido a buscarlo: “¡Jesús! ¿Dónde estás? ¡Ven aquí, dime que puedo hacer por Ti! Dime qué puedo hacer, lo que sea… Puedo lavarte los pies, quiero seguirte y ser asesinado por Ti!” Jesús me habría respondido como hizo con el rico epulón, que se fue porque el Señor le había pedido demasiadas cosas.

Ahora os quiero dar un consuelo: sigamos adelante con lo que estamos haciendo, sin arrepentirnos jamás de ello, deseando que todo empeore. No me refiero al éxito de la difusión, o de la Obra: sería una señal negativa. Tenemos que ser escuchados por muchas personas, a través de las obras que estamos realizando: ayudar a los niños, difundir el mensaje espiritual y la lucha en contra de la mafia. ¡Tendremos que llegar a muchísima gente, pero no podemos ser reconocidos! Nuestro destino tiene que ser que quedemos apartados hasta  el Retorno de Cristo y si no damos la cara por esto no estaremos con Él! No os estoy dando un mensaje que he recibido del Cielo y que, si bien nunca tengo dudas, podría ser hasta incluso discutible. ¡No soy el Mesías pero lo que dice el Evangelio es indiscutible! Al máximo se puede estudiar mejor pero es la Verdad, es Su palabra. ¡Durante muchos años he postergado el hecho de tener que dar estas explicaciones, ahora el tiempo ha llegado!

“Pero tened cuidado”… Proteged vuestra integridad espiritual.

“Os entregarán a los tribunales religiosos…” Esto es interesante no habla de tribunales civiles.

“Seréis llevados delante de gobernadores y reyes por mi causa, como un testimonio a ellos y a los gentiles…”. Cuando Jesús dice “Yo”, se refiere a la Verdad. Cristo afirma: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”, por lo tanto tendréis que presentaros ante los tribunales “por mi causa”, es decir, tendréis que decir la Verdad, porque la causa de Cristo es la causa de la Verdad! Los gobernadores y los reyes de aquel entonces son los poderosos, las sociedades gobernadas por estos individuos, los gobiernos y los sistemas criminales de hoy. Cuando Jesús dice “vosotros” se refiere a todos aquellos que quieren decir la Verdad y que lo hacen públicamente para liberar a las personas de la esclavitud. Es exactamente lo que tenemos que hacer, ya lo estamos haciendo con nuestras posibilidades y tenemos que estar felices por ello. Es más, digamos: “¡Señor, cuanto más mal me la haces pasar con tal de hacer la Obra más contento me siento!” Si nos damos cuenta de que las cosas están saliendo bien mientras trabajamos para la Obra, quiere decir que hay algo que no funciona. Si alguna vez Dios llegara a cometer el grave “error” de darnos un poder habría que utilizarlo solo en la causa de la Justicia como objetivo.

Cuando Cristo hacía profecías cada tanto hacía algunas excepciones. A veces Dios le da a algunos de Sus hijos un poder, o los medios necesarios para cumplir con un proyecto. El nuestro es el de seguir a Cristo, de decir la Verdad, a pesar de que seamos perseguidos y burlados, pero en el momento que Dios decidiera usarnos a nosotros como Su Espada de la Justicia nos convertiremos inclusive en instrumentos de la Justicia Divina. Esto no está ocurriendo, nosotros somos unos humildes servidores, nos endeudamos, hacemos todo lo posible, pero si Dios nos diera el poder éste sería una gran prueba y honestamente no se si lograremos superarla. Espero que Él no nos lo de porque no estamos preparados. El poder se nos subiría a la cabeza, si el Señor llegara a decidirse y nos diera un poder económico o político os pido que me lo digáis y yo os ayudaré a hacer justicia, no a gozar de la potencia que hemos recibido. Si llegarais a recibir una donación de cincuenta mil millones de euros significaría que los tendremos que gastar por completo para atacar al anticristo, sin poder conservar nada para nosotros mismos, solo el pan para nuestros hijos y una morada en la cual poder dormir.

“… Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y les causarán la muerte” ¿Cuántos jóvenes están matando a sus padres? Por más que sea un drama la noticia es “buena” porque esta señal anuncia que Él está por regresar.

“… Por tanto, cuando veáis la abominacion de la desolacion, allí donde no tendría que estar (el que lea, que entienda), entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; el que esté en la azotea, no baje a sacar las cosas de su casa; 18y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar su capa…” La abominación de la desolación allí donde no tiene que estar es la crisis de Medio Oriente, Jerusalén, la guerra que ya está en curso desde hace décadas y que desembocará en una guerra atómica. Cuando veamos que estas cosas ocurren Jesús nos invita a ser extremadamente espirituales, a renunciar a todo. En el extremismo de Su explicación Cristo dice hasta incluso que las mujeres embarazadas tendrán problemas, por lo tanto tendréis que renunciar a tener hijos. ¡Lo afirma para darnos a entender que ocurrirán cosas terribles!

“… Porque habrá entonces una gran tribulación, tal como no ha acontecido desde el principio del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás”. ¡Es muy claro! Jesús se refiere a las armas atómicas, tenemos que estar preparados para la guerra nuclear! Cristo, Dios manifestado, es el único Profeta que no tiene posibilidad de error. Es decir que no tenemos que tener sueños inútiles y estúpidos: nuestro objetivo es el de decir la Verdad a las personas, el de derribar el muro del silencio, para que liberen sus almas con el conocimiento de la Verdad. ¡Luego nos tenemos que preparar para lo que tiene que ocurrir porque será inevitable! ¡Nuestros proyectos no tienen que ser improvisados, nuestros hijos tienen que crecer y estudiar pero siempre siendo conscientes de que estas cosas ocurrirán inexorablemente! Es por ello que es fundamental permanecer unidos, existir solo por nuestra Causa, por esta Obra. Nosotros tenemos que vivir al día, con nuestro trabajo y sobrevivir, hacer las compras y tener un sueldo, pero el objetivo no es el que nos ha inculcado la falsa información. ¡Nuestros hijos no tendrán nada, solo el invierno nuclear! ¡A partir del momento en el que uno es consciente de que todas estas catástrofes ocurrirán por Voluntad Superior, si creo en la presencia extraterrestre tendré que trabajar por la salvación espiritual y física, pero tenemos que merecerla! Merecernos la salvación significa además trasladarme durante diez años en bicicleta y comer de la basura, con tal de decir la Verdad, renunciar a un futuro personal, a una carrera, a proyectos de vida extraordinarios, ya que soy consciente de lo que está por ocurrir.

¡Si quiero ir al Nuevo Reino todo lo que puedo hacer hasta el fin de mis días es decir la Verdad! No hay otro camino.

“… Y si aquellos días no fueran acortados, nadie se salvaría; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados…” Nosotros no somos los Elegidos, podemos ser sus servidores y si perseveramos en la Obra podríamos hasta incluso llegar a convertirnos en uno de ellos. ¿Qué puede ser tan terrible, más allá de los terremotos y de las guerras nucleares, que tenga  que ocurrir hasta el punto tal de que si esos días no fueran acortados ni siguiera los Elegidos, que son perfectos, se salvarían? ¡El canibalismo será moneda corriente! Las personas venderán a sus parientes y amigos, niños inclusive, a los restaurant en los que se comerá carne humana, a cambio de algo de dinero para comprar droga, etc. Todo esto ocurrirá aquí en el Occidente, no en África, se comerán hasta los niños porque es carne fresca y se comprará en las carnicerías. Pero lo ha dicho Jesús y además Él me ha preguntado: “-Entonces querido Giorgio, discípulo Mío ¿tengo derecho o no a destruir la humanidad?” Y mi respuesta fue: “-¡Si, Señor, hazlo rápido, antes de que ocurra todo eso!” Os lo estoy profetizando: ¡cuando escuchéis la noticia de que la policía ha descubierto que hay restaurant en los que se sirve carne humana será el inicio del fin! Pero el Padre no lo permitirá, a excepción hecha de algunos casos, ya que acortará los días, es decir, desencadenará el Diluvio y luego regresará Su Hijo!”

“… Entonces estad atentos, ya os he anubciado todo. En esos días, después de la tribulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará su luz, las estrellas caerán del cielo y las potencias de los cielos serán sacudidas…” La profecía de los tres días de oscuridad es real. La luna ya no dará su luz, como consecuencia del oscurecimiento del sol. Las estrellas del cielo son nuestros Hermanos: Jesús utiliza esta metáfora para profetizar el contacto con los Seres de otros mundos, es decir, con Sus Ángeles.

“… Entonces verán al Hijo del hombre que viene sobre las nubes con Potencia y Gloria.  gloria.  Y Él enviará a sus ángeles con una gran trompeta y reunirán a sus escogidos de los cuatro vientos, desde un extremo de los cielos hasta el otro…” Todos aquellos que sean dignos se encontrarán en el Día que venga el Señor.

“… Y de la higuera aprended la parábola: cuando su rama ya se pone tierna y echa las hojas, sabéis que el verano está cerca. Pero de aquel día y hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles del cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre…” Si alguien dice alguna fecha es un falso profeta.

“¡… Estad atentos! Ya que al igual que aquellos siervos tampoco vosotros sabéis el día ni la hora. El Cielo y la Tierra pasarán pero Mis Palabras no pasarán. Todo acontecerá antes de que pase esta generación”. ¡Una generación, según un aspecto astrológico y cósmico dura aproximadamente 2050 años, por lo tanto el Retorno de Cristo ocurrirá, 100 % seguro, en el siglo XXI! Os digo todo esto en Verdad y estoy dispuesto a dar la vida. No conozco la fecha pero el Cielo me lo ha revelado. Cristo podría regresar en 2099, pero también hoy mismo. Todavía tienen que llegar los grandes acontecimientos, sin embargo por voluntad de la Santísima Madre nosotros siempre tenemos que vivir como si Él estuviera por regresar esta noche, mañana o dentro de algunos años. Si esto se llegara a cumplir no se desencadenarían los acontecimientos terribles, pero en ese caso será la Voluntad de Dios la que nos daría esa gracia. Si Jesús no regresa pronto, sino más adelante, en cambio ocurrirán catástrofes de todo tipo: terremotos, maremotos, pestilencias, conflictos, guerras nucleares, fraticidas, traiciones y canibalismo. ¡Entonces tenemos que prepararnos! No tenemos que comportarnos como algunas sectas fanáticas que se encierran en un lugar acumulando alimentos y provisiones para permanecer aisladas del mundo. Nosotros tenemos que hacer exáctamente lo contrario: insertarnos en la sociedad, dar la cara y decir la Verdad, precisamente porque sabemos lo que tiene que ocurrir. Es inminente liberar a las personas de la esclavitud de la ignorancia en la que viven, en todo sentido: espiritual, social, etc. No podemos encerrarnos en el Arca para esperar la llegada del platillo volador que nos venga a buscar. Para salvar nuestro espíritu no tenemos que buscar la salvación física, sino la muerte física. ¡Nosotros tenemos que morir en el campo de batalla!

Este año es el centenario de las apariciones de Fátima. Tenemos que ser fuertes, permanecer unidos, hacer proyectos que estén en armonía con lo que dijo Jesús en el Capítulo 24 del Evangelio de Mateo. No tememos por nuestra vida física, no nos tenemos que preocupar por las cosas que nos puedan llegar a faltar. Nosotros tenemos que tener fe. Si servimos a Jesús Él nos dará todo lo que nos haga falta para lo que nos toque hacer. ¡Si no lo hiciera será porque no tenemos fe! Estoy hablando de mi mismo, sobre todo. Si llegamos a tener miedo el Cielo no nos ayudará. Al contrario, tenemos que tener la alegría interior y ser conscientes de que el Cielo lo hará. No somos perfectos, ni mucho menos somos santos. Con estas palabras os estoy dando mi fuerza: es mi deber hacerlo y estoy contento por ello. ¡Pero hay días en los que ya ni siquiera creo en dios, o creo que Él nos ha abandonado! A veces yo también me dejo tentar por Satanás. Luego miro a Cristo, miro las Señales que están en mi cuerpo (vosotros las tenéis a nivel espiritual, en vuestros corazones) y rezo, tomo fuerzas, busco a mis hermanos y digo: “¡Querido Giorgio, has sido tentado, entonces recupera tu fe, mira las Señales que tienes en tu cuerpo y supera esta prueba!” A veces me digo a mi mismo: “Tienes que hacerlo inmediatamente”. Porque yo he visto a Cristo, a la Virgen, a los Seres de Luz, sangro, soy un guía, un punto de referencia, a vosotros que no los habéis visto os doy 24 horas de tiempo para arrepentiros. Si yo no lo hiciera en el lapso de un minuto Cristo me tacharía de la lista blanca de Sus elegidos y me arrojaría al fuego del infierno, a la segunda muerte. Hermanos, tenemos que prepararnos para cuando lleguen los acontecimientos, tenemos que estar unidos, tenemos que tener confianza entre nosotros y no podemos sacar las manos del arado. Jesús me ha revelado que mientras estas Señales estén presentes (los estigmas) Él estará y perdonará nuestras debilidades, por lo tanto tenemos que seguirlo. Me dirijo a mi mismo, me estoy hablando al espejo: “¡No te rindas! Mientras Cristo esté presente en tu cuerpo y en tu alma no te puedes rendir, tienes que seguir adelante”. ¡Un Padre pone a prueba a Sus verdaderos hijos, pero jamás los abandona!

Más adelante  retomaremos esta lección espiritual ya que esta tarde no os he dado algunos detalles relativos a lo que nos ocurrirá a nosotros, a causa de nuestro testimonio de la Verdad, antes de Su venida. No competen a la humanidad con la que nosotros estamos involucrados (canibalismo y mucho más). Nosotros tenemos que dar un salto cualitativo: tenemos que pedirle al Señor que nos de los medios para poder hacer la Obra y si no queremos morir, nos tenemos que pedir a nosotros mismos vivir exclusivamente por la Causa de Cristo. Tendríamos que preguntarnos si hay algo más que nos haga sentir vivos, más allá de la Obra, si existe quiere decir que deberíamos ser honestos y reconocerlo interiormente, reconocérselo a Dios y, si queréis, también a mi. En ese momento el Señor os dirá: “No eres digno de entrar en el Reino de los Cielos”.

Pordenone, 25-02-2017.

para leer crónica completa: http://www.unpuntoenelinfinito.com/cronache/perlas-de-sabiduria/7942-armagedon-la-batalla-final-la-victoria-de-cristo-sobre-satanas.html

 

 

21-12-2008 conferencia “los signos de los tiempos”:

El Investigador Pier Giorgio Caria explica: Jesús dice que todas estas cosas sucederán antes de que se manifieste en el mundo. Giorgio dice a todos que Cristo se convierte en profeta de si mismo y anuncia una nueva era de paz y de justicia después de una gran catástrofe. Este discurso es para los cristianos, pero también para los laicos a quienes Giorgio respeta porque según lo que Cristo le dice todos los días, son las obras las que cuentan y no las ideologías. Nos recuerda que en cada sangración Jesús le pide con insistencia que anuncie que Su Retorno con justicia está cerca y que este mensaje lo tendá que repetir a todos los que encuentre. Recuerda que nadie sabe ni el día ni la hora, pero que deja estos signos a sus hermanos para que se preparen interiormente y desarrollen el amor en imitación de Cristo. Jesús avisa que el signo del hijo del Hombre, la Cruz, será visibile en el cielo para toda la humanidad y que el signo de la cruz formado por las naves de luz, en algunas partes del mundo, son solo una anticipo a lo que veremos próximamente.

Giorgio recuerda que el Maestro ha prometido que retornaría con su cuerpo así como ascendió al cielo, así como apareció a los apóstoles y a la Virgen cuando estaban reunidos en el cenáculo después de Su Resurrección. Dice que somos privilegiados porque al contrario de Tomás, que no tenía ninguna prueba de la venida del Maestro en carne y hueso, nosotros hoy tenemos el privilegio de ver y tocar muchos signos. Intenta prepararnos para la segunda venida de Cristo, cuando veremos Su mirada dentro de la nuestra y nos preguntará por todas nuestras obras buenas a favor de la vida y del prójimo, alineados en contra de los malvados, apoyando a los justos. Al Maestro Cristo no Le interesa la ideología, el credo de nadie, sino solo las obras que cada uno pueda cumplir, porque el nuevo reino será un reino de justicia, de paz y de amor donde no habrá lugar para los corruptos y los criminales.

Giorgio explica el versículo del Evangelio de Mateo 24,34, el tiempo del Retorno del Maestro; explica cuanto dura una generación, según un criterio de tiempo cósmico, es decir de una Era. Según sus estudios, una generación de una Era, dura unos 2100 años. Ahora estamos en la Era de Piscis y el pasaje a la Era de Acuario empezará el 21 de diciembre 2012. Será una pasaje traumático dado que en estos tres años habrá grandes trastornos geográficos, políticos, sociales y también espirituales. Este cambio podía suceder pacíficamente, solo que el hombre con su actitud nefasta ha generado un karma, es decir, una consecuencia de este alcance. El público escucha en silencio y con participación. Se siente en la sala una atmósfera de comunión.

Preguntan por qué la generación se cuenta a partir de Jesús y no de Buda dado que ha nacido antes.

Giorgio contesta que antes de Buda y de Jesús han venido muchos otros maestros espirituales (Shiva, Brahama, Krishna …) y han sido todos maestros divinos que durante su vida humana fueron iniciados y después recibieron la compenetración crística. Por lo tanto la conciencia que se manifestaba era una, los instrumentos distintos.

También Jesús ha sido instrumento de Cristo. Por lo tanto cada época y cada grupo etnológico, cada genética, cada raza ha tenido su maestro depende de la particular cualidad de su espíritu para que la raza pudiera evolucionar positivamente. Por lo tanto el Maestro que se encarna es un “input” de la inteligencia divina para ayudarnos.

 

jesus cristo el avatar supremo

Jesucristo es el Maestro de los maestros porque la elección del sacrificio procede directamente de Dios, del padre y es la única, sublime elección que Cristo hace y la más importante oportunidad que nos da: la de cambiar el karma, que no puede cambiar nadie porque es una ley cósmica: causa y efecto. Entonces Jesús, cuando elige la cruz nos dice: “Ten amor, yo te ofrezco la redención, te ofrezco la transformación de tu karma!”. El puede hacerlo, solo un Dios lo puede hacer. Nosotros podemos cargarnos solo algún pequeño “pecado” de nuestros hermanos, pero el karma del hombre, lo puede tomar sobre si mismo la conciencia crística, de hecho es el último ofrecimiento que se le hace al hombre y el más bonito; los otros maestros han ofrecido el amor, la justicia, pero ante la acusación, la persecución, el juicio (Dios no se deja juzgar por nadie), solo Cristo toma la decisión: juzgadme, condenadme, matadme.

Por este motivo es el Maestro de los Maestros y por eso se le ha dado el mérito de juzgarnos porque ha cargado con nuestra Cruz. Esta respuesta deja al público sin respiración. Palabras de absoluta verdad.

Crónica de Annamaria y Licia

de Ilpuntoinfinito. Bari, 21 de diciembre 2008

http://www.unpuntoenelinfinito.com/cronache-arche-2008/539-conferencia-qlos-signos-de-los-tiemposq-mola-di-bari.html

 

http://www.unpuntoenelinfinito.com/

http://www.revelacionesmarianas.com/

 

 

 

 

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